Revista | Open Trujillo

LA PRIMERA BANDERA PERUANA

Don José de San Martín estableció la primera bandera del Perú en 1820.

Por: Erika Rojas
Continuando con una agotadora expedición por el Perú, San Martín desembarcó en la provincia de Pisco, en la bahía de Paracas.

Cansado y somnoliento se alejó de la compañía de sus tropas y se recostó sobre el tronco de una palmera que admiraba su heroicidad, le ofrecía sombra y calma a su trajín, apaciguándolo.

Fue inevitable rendirse a las caricias de la brisa marina y el sonido blanco de la paz.

El héroe argentino durmió y en su sueño visualizó su anhelo, un pueblo libre, glorioso, rebosante que con tanta vehemencia flameaba una gran bandera. Las exclamaciones de los hombres libres del sueño resonaron fuertemente que despertaron a San Martín.

Fue entonces, que con la mirada hacia el cielo azul refrescante teñido de hilos de nube, vio el paso de unos flamencos (parihuanas), aves esplendorosas de la isla.

Rojas sus alas, blanco su pecho, la simpleza de dos colores que lo llenó de inspiración incontenible y plasmó en un emblema patriótico que simbolizaría la libertad del yugo español; la primera bandera del Perú tal cual el flamenco la bandera tenía dos colores, que se dividían en 4 partes triangulares formando un rectángulo, de las cuales los extremos derecho e izquierdo eran rojos como la sangre del pueblo que hasta ese entonces aún era esclavo, y los
extremos superior e inferior eran blancos, como una vida libre que San Martín ofrecería. Con un adorno central de laurel y un ande siendo iluminado por el inicio del día.

Un año antes de la independencia, en 1820, el libertador San Martín firmó un decreto que declaraba a la bandera blanquirroja como insignia nacional, la misma con la que se proclamaría “LIBRE” al Perú.

Cinco años después, luego de varias innovaciones que se le hizo a la bandera original, el Marqués de Torre Tagle adaptó finalmente la bandera inspirada en los flamencos para convertirla en la que conocemos actualmente.

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Paladares en su punto




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