Opinión | Open Trujillo

Que tus sesgos no voten por ti.

La Columna
Por: Michelle Ramírez Odar
MICHELLE

Sí, ya sé que faltan una semana para las elecciones, pero es necesario que desde ahora te prepares para todo lo que se viene. Serán una semanas llenas de bombardeos, de promesas, misiles de sonrisas cegadoras, “regalitos” compra votos, entre otros, para los que tú y tu cerebro deben estar preparados.

No sé qué tan expertos en economía del comportamiento, cerebro y psicología son los candidatos, pero sí que en época de campaña todos usan herramientas para persuadir a las personas a votar por ellos. En adelante pondré al descubierto los posibles sesgos que deberás tener en cuenta, para que por más que no exista el candidato perfecto y súper dotado de moral y conocimientos seas capaz de analizar y direccionar bien tu voto.

Descuento temporal (las personas suelen valorar más el presente que el futuro, por lo que buscan una gratificación inmediata, no te dejes engañar con pequeñeces hoy); Efecto aureola (evaluar al “súper candidato”, evitar agregar atributos que probablemente no tenga solo por su “linda sonrisa”…no señores, lucir “bien” no significa ser buena persona); Efecto dotación (valoramos más lo que poseemos independientemente de su valor de mercado, defender al candidato ABC por ser parte de su partido y creerlo mejor que el del partido XYZ sesgará tu voto).

Efecto framing (prometer reducción de pobreza en 3.5% no suena tan atractivo como decir que la disminuirá en casi 4%, así que es probable que los candidatos usen el segundo escenario en sus promesas para convencerte); Efecto manada (subir al taxi y que el taxista te diga “se la lleva el partido ABC”, y la verdad puede que no sea así pero al darte cuenta que la gente apunta a él es probable que termines votando igual); Efecto señuelo (elegir no necesariamente lo que te conviene, sino lo que más conviene de lo disponible, en este caso sería los que van primeros en las encuestas dejando de lado al que podría ser buen alcalde pero no figura mucho).

Heurística de anclaje (no porque te hayan criado desde que naciste con el “amor” de tu abuelo hacia el partido ABC debes dejarte llevar por esa ancla actualmente); Heurística de disponibilidad (sobreestimar la información disponible puede ser un error, hay que tener memoria y no recordar solo lo que hacen en tiempos de campaña); Recarga cognitiva (tener muchas preocupaciones en la cabeza puede llevarte a un agotamiento cerebral y a tomar una mala decisión, los candidatos saben que es lo que les preocupa a la gente y pueden usar “aliviadores” para que votes por ellos); Sesgo de confirmación (evita hablar con personas que piensan votar por el mismo candidato que tú, ya que esto perjudica la objetividad de la votación y sesga tu criterio).

——————————————————————————————————————-
NOTA ANTERIOR: DON TEO

DON TEO




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *