Opinión | Open Trujillo

S.O.B.

“S.O.B. SALVEMOS NUESTRO BALNEARIO”
Por: Erick Aquino Montoro (Fotógrafo, Realizador Audiovisual y Consultor en Ecoturismo).

erik

Como siempre se ha mencionado, el turismo bien planificado y entendido, constituye una de las formas de desarrollo más importante para países en vías de desarrollo y que tiene potencialidades en la suma de su patrimonio natural, cultural e inmaterial. Una situación que no es ajena a nuestra realidad, ya que La Libertad presenta una riqueza inmensurable que genera desafíos para su aprovechamiento.

Con lo que se observa y presenta en el Balneario de Huanchaco, se revela una situación controversial desde los análisis técnicos y prácticos del turismo. Por un lado se dice que un lugar es turístico “cuando hay turistas”, y Huanchaco los tiene. Por el otro, se observa el impacto negativo que genera, en la mayoría de casos, el visitante local cuando acude en la temporada de verano.

Dada la urgencia de tomar acciones para que Huanchaco realmente sea un destino turístico de calidad, hacemos referencia a un llamado de urgencia: SOS. Si bien se dice que esta señal significa “Save Our Ship” (“salven nuestro barco”), en este caso damos la señal de S.O.B: “Salvemos nuestro balneario”.

¿Cantidad o calidad del Visitante?
Esta es una interrogante que habría que plantearse cuando queremos evaluar el tipo de turistas que queremos para nuestro afectado balneario.

huanchaco

Desde el punto de vista del “turismo receptivo”, en Huanchaco tenemos una buena cantidad de extranjeros, que arriban con diversos fines. Como en todo, hay quienes la visitan por la práctica del surf y por la reconocida gastronomía que también se oferta, pero por otro lado hay turistas que no cuentan con muchos recursos y se instalan aquí para “vivir”, o “sobrevivir” en base a extraños trabajos, o por creencias místicas, que habría que contrastarlas con algún tipo de análisis toxicológico para verificar cuál es la experiencia turística a la que se enfrentan.

En cuanto al visitante local, lo más preocupante es su falta de educación ambiental. Cientos de personas que arriban desde la periferia de nuestra ciudad y que en un abrir y cerrar de ojos transforman el paisaje veraniego.

Cientos de viandas, ollas, refrescos, gaseosas, cervezas, vasos descartables, que todo es dejado en la playa, a pesar de que existen algunos basureros o contenedores donde pueden dejarlos. A esto se suma la falta de condiciones higiénicas de los mismos veraneantes que ni siquiera al momento de comer se toman la molestia de lavarse las manos o asearse; constituyendo todo un espectáculo, a veces repugnante.

Vergüenza Ajena
Frente a todo este espectáculo caótico, es increíble ver que extranjeros conscientes sean los que al final de un día de playa, recojan la basura y los desechos. Como trujillanos tenemos el deber de conservar nuestro balneario milenario y tomar las iniciativas para mantenerlo limpio y ser considerado verdaderamente como una de las mejores playas de Sudamérica.

Ve mas fotos junto con las citas en texto en nuestra cuenta en pinterest
https://www.pinterest.com/opentrujillo/sob-salvemos-nuestro-balneario/
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