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MÁS QUE VIDEOJUEGOS

Los videojuegos también tienen aspectos positivos y son el entretenimiento favorito de muchos en esta “nueva normalidad”, incluso hasta la OMS recomendó jugar videojuegos activos para mantenernos saludables en casa.


Por: Ana Claudia Tolentino. Ilustración: Fernanda Neyra.

Cada vez son más los jóvenes y adultos que suelen jugar videojuegos como hobbie o de manera profesional. Incluso invierten en sus equipos y consolas para maximizar la experiencia. Por ejemplo, algunos ganan dinero por sus destrezas, unirse a un equipo y participar en torneos nacionales o internacionales. Asimismo, muchos gamers hacen streaming para mostrar en vivo como juegan y tienen muchos seguidores en sus redes sociales.

Dentro de mis amistades hay muchos que juegan videojuegos y he podido observar que esta actividad lúdica ejerce influencia en su conducta y en sus relaciones con los demás, así como también desarrolla algunas habilidades en ellos.

Algunos hechos interesantes son:
Algunos empezaron en la adolescencia y esperan continuar jugando en el futuro, por lo que no es solo cosa de niños o adolescentes.
Los videojuegos pueden ayudar a desarrollar la creatividad, la inteligencia espacial, ayudan a la resolución de problemas, la toma de decisiones, la búsqueda de información y la organización.
Existen videojuegos con alto contenido violento que puede tener una influencia negativa, por esto es necesario seleccionar con cuidado lo que se va a jugar.
La adicción por los videojuegos es un peligro latente que debe ser supervisado. Organizarse y jugar en los ratos libres siempre es más saludable.
Aún hay mucho contenido sexista dentro del mundo de los videojuegos.
Los videojuegos son jugados por hombres y mujeres.

Personalmente, mi incursión en los videojuegos empezó con Super Mario Bros, el cual jugaba en las computadoras de mi colegio en primaria y que se convirtió en mi favorito hasta la actualidad. Luego también pasé por la etapa de asistir a las salas de Play 1 y 2 para jugar Crash Team Racing y Mario Kart, hasta que por fin me regalaron un Play y pude jugar Tomb Raider, Smack Down, entre otros.

En la actualidad, aún cuento con un Nintendo DS que me regalaron en 2009 y que cuido como si de un tesoro se tratara. Podría decir que con los videojuegos he aprendido a ser perseverante con mis objetivos, a ver las cosas desde otros ángulos y a armar estrategias.

Para el gaming la clave está en la moderación, porque si bien existen momentos de descanso, también deben cumplirse las obligaciones. De este modo, sí se puede hacer de los videojuegos un pasatiempo saludable. Por otra parte, jugar videojuegos con la familia puede convertirse en una actividad segura para estrechar lazos, favorecer la convivencia y entretenerse en casa.

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